Homenaje a la periodista Miroslava Breach – 1er aniversario luctuoso

Muy buenos días a todas y todos,

Para la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos es un honor estar aquí el día de hoy con ustedes y quisiera agradecerle a la familia de Miroslava por su confianza al invitarnos y a todos y todas ustedes su presencia.

Edison Lanza, Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró que “Miroslava es una de esas heroínas del periodismo y su asesinato, además de privarla de la vida también ha privado a toda la sociedad, a Chihuahua y a México de su derecho a recibir información sobre los asuntos más importantes de la nación”. Un año después de su asesinato, estamos aquí reunidos con ustedes no sólo para recordar, sino para celebrar la vida y el legado de Miroslava.

Para quienes hemos vivido en Chihuahua, Miroslava era una voz de referencia. Una voz que dio a conocer en Chihuahua y en todo México el sufrimiento de los pueblos indígenas de la Sierra Tarahumara y el poder y la impunidad con la que grupos del crimen se mueven en la región, la corrupción, los feminicidios, la tala ilegal en la Sierra, las desapariciones, el desplazamiento interno forzado y las agresiones a personas defensoras de derechos humanos, entre otros temas. Su valiente labor de investigación permitió a la ciudadanía conocer la colusión entre el crimen organizado y algunas personas del poder político.

Su trabajo tenía un transcendental interés público, por la importancia de los temas que cubría, pero también por el hecho de que pocas personas más tuvieron o tienen el valor para hacerlo.

Sin embargo, su pluma era muy incómoda porque sacaba a la luz lo que algunas personas deseaban que permaneciera oculto. Por eso, el asesinato de Miroslava no sólo le duele a su familia y amigos, sino que le debe doler a toda la sociedad, nos debe doler a todas y todos.

Miroslava siempre supo que ser periodista, que informar y no claudicar frente a las amenazas que recibió, suponía un gran riesgo, pero se negó a la autocensura. Consciente del peligro, pero también de que era una de las pocas voces que podía ayudar con la verdad a las víctimas de la violencia y los pueblos oprimidos, decidió seguir informando.

Otras voces valientes han enfrentado también terribles consecuencias por su decisión de no ser cómplices con su silencio. Por ejemplo, a Patricia Mayorga la forzaron al exilio. Otras y otros periodistas no pueden entrar a la Sierra o no pueden informar sin poner en riesgo su vida o la de sus seres queridos.

Y ahora, sin estas voces imprescindibles, la Sierra es aún más débil.

En la declaración que hizo al final de su visita al país, el Alto Comisionado, Zeid Ra’ad Al Hussein, subrayó como la violencia generalizada que enfrentan los mexicanos y mexicanas es impactante, sobre todo para un país que no se encuentra en medio de un conflicto.

Los periodistas tienen que trabajar en este contexto de violencia lo que aumenta los retos de independencia del periodismo, además del riesgo de ataques a que se exponen.

Las agresiones contra periodistas son ataques a toda la sociedad. La impunidad y la justicia constituyen mensajes a los perpetradores. La impunidad facilita su repetición, mientras la justicia reafirma que quienes ordenan y perpetran estos crímenes deberán rendir cuentas. Por eso, por Miroslava, pero también por todos los demás periodistas en riesgo, la impunidad no puede persistir y todos los involucrados en este crimen tienen que ser debidamente investigados, juzgados y sancionados.

Asimismo, urge garantizar la eficacia de los sistemas de protección y prevención de las agresiones contra periodistas. Para ello, se necesita un involucramiento inequívoco de los Gobiernos Estatal y Federal, que reconociendo el riesgo enfrentado por las y los periodistas y la importancia de la labor que realizan en una sociedad democrática, adoptan medidas decididas para prevenir las agresiones, condenarlas, perseguirlas y generar un ambiente propicio para el ejercicio de la libertad de expresión.

Todos debemos hacer un análisis profundo de las circunstancias que llevaron a su asesinato. Urge extraer lecciones aprendidas de las fallas en la protección y prevención que se dieron y orientar los esfuerzos para garantizar la plena realización de la libertad de expresión en Chihuahua.

Para la Oficina en México del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, su nombre seguirá estando muy presente. El día de ayer presentamos una iniciativa que busca precisamente reconocer el legado de dos periodistas de referencia, cuyas voces fueron acalladas el año pasado.

El “Premio Breach-Valdez de Periodismo y Derechos Humanos” es una iniciativa que reconocerá, año tras año, el trabajo de periodistas que investigan e informan sobre temas de derechos humanos. Organizado por la Oficina del Alto Comisionado, la Embajada de Francia, el Programa de Prensa y Democracia de la Universidad Iberoamericana y el Centro de Información de Naciones Unidas (CINU), este premio será entregado por primera vez el 3 de mayo, con motivo del día mundial de la libertad de prensa.

La memoria y el legado de Miroslava se mantiene como fuente de inspiración para nuevas generaciones de periodistas y como guía para toda la sociedad de su compromiso con la verdad, aún en los momentos más difíciles.

No debemos olvidar lo que su pluma nos enseñó.

Para finalizar, quiero reiterar el compromiso y solidaridad de nuestra Oficina con las familiares de Miroslava y con sus colegas periodistas.

Gracias por su atención.

* Discurso de la ONU-DH México para el homenaje a Miroslava Breach, realizado el 23 de marzo de 2018 en Chihuahua.

Fin